miércoles, 10 de febrero de 2016

El retrato robot del alumno con peores opciones

A mayor renta, mejor rendimiento escolar en los alumnos de 15 años

Los estudiantes con menos recursos tienen una probabilidad tres veces mayor de quedar rezagados

Uno de cada 10 estudiantes españoles de 15 años no alcanzan un nivel básico de conocimiento. En la definición de la OCDE eso significa que no es capaz de hacer un razonamiento complejo y que, de adulto, no podrá afrontar problemas habituales de la vida moderna. Son 42.000 alumnos  con un nivel insuficiente en tres materias  (matemáticas, lectura y ciencias), según el último informe de la este organismo internacional,

En esta ocasión, España sale mejor parada en este estudio comparativo que en otros informes PISA. Los estudiantes nacionales superan la media de la OCDE con un 10% de rezagados en las tres materias frente al 12%.

Un estudiante varón con sus dos progenitores en una casa con una situación económica saneada, cuya lengua materna sea la misma que la de la escuela, que viva en una ciudad, haya hecho más de un año de educación infantil y nunca haya repetido un curso tiene un 10% de probabilidades de quedar rezagado en matemáticas (el área en la que más se centró el informe de 2012). Las posibilidades son mayores para las chicas, los estudiantes con rentas familiares bajas y de origen inmigrante, para los que no han recibido educación preescolar, han repetido un curso y se han matriculado en Programas de Cualificación Profesional Inicial, cita el informe, los cursos que el Gobierno sustituyó por la actual FP básica.



Las alumnas chicas tienen en términos generales mejores datos en las otras dos materias que revisa el estudio (lectura y ciencias) y la educación preescolar (la OCDE contempla el segundo ciclo, de tres a seis años de edad) es casi universal en España. ¿Por qué motivos se quedan principalmente los alumnos atrás?

La riqueza de la familia, lo que más influye

"Lo más importante es la renta familiar", explica Alfonso Echazarra, analista de la OCDE. Es el principal factor en España y en el resto de países. Los estudiantes más pobres tienen una probabilidad tres veces mayor de quedar rezagados que el resto.

“Hay alumnos que en casa no tienen una habitación para estudiar, que pasan mucho frío porque no tienen calefacción. Son problemas que van más allá de la escuela, pero que son reales como la vida misma”, considera Charo de la Paz, docente jubilada con 38 años de experiencia como profesora y directora del instituto Arturo Soria (Madrid), al que llama “la pequeña ONU”, por la variedad de nacionalidades y etnias de sus chicos. “Para solucionar esto hay que aplicar programas de refuerzo e invertir dinero en ellos. La política educativa debe ir de la mano de otras como la sanitaria o la de servicios sociales que mejoren la calidad de vida de las familias”, añade De la Paz.

La OCDE pide "recursos adicionales" 

Igual que esta docente con décadas de experiencia, la OCDE recomienda a los países convertir el bajo rendimiento en una prioridad educativa y dar “recursos adicionales” que identifiquen a los estudiantes más regazados, con una estrategia “adecuada” y programas de refuerzo especiales para los estudiantes de origen inmigrante.

Mejor los centros concertados

El sistema español es “bastante equitativo y apenas presenta diferencias casi entre los colegios”, señala Echazarra. La brecha española entre los centros con más y menos recursos es menor que la media de los países analizados (tienen 2,6 veces más posibilidades de tener estudiantes con bajo rendimiento frente a 11,3 veces de media). “Pero dentro de esto, los resultados de los centros concertados son mejores que los públicos en cuanto al bajo rendimiento y un poco más todavía con respecto a los totalmente privados”, añade el analista de la OCDE. El informe señala que los centros privados “no pueden proporcionar el apoyo necesario” a este tipo de alumnos porque “tienden a tener mayores concentraciones de estudiantes favorecidos que están en menor riesgo de bajo rendimiento”.

El dilema de los repetidores

Los repetidores tienen una probabilidad 8,4 veces mayor (52% de ellos tienen bajo rendimiento en España, según el estudio) que los que nunca han repetido curso de quedar rezagados. Echezarra, analista de la OCDE, admite que no se sabe qué viene antes, estar desmotivado o repetir. Pero sí alerta de que en España es una cuestión de la que se abusa. “Es estructural, hay más de la que le correspondería dado su nivel medio. Y no sabemos si es la mejor manera o no, pero sin duda es la más cara”, añade.

Según otros expertos, no solo puede ser negativo para el rendimiento sino también favorecer que el estudiante deje definitivamente las clases. España está a la cabeza de Europa en abandono escolar temprano, el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que no acaban la secundaria o solo tienen el título de ESO. Parte de los alumnos que están rezagados a los 15 años dejan la escuela a partir de los 16 (cuando deja de ser obligatoria). El porcentaje roza el 20% y, aunque es el más bajo de la historia, supone aún el doble de la media europea. “Muchos interpretamos el alto abandono en España no tanto con como son los estudiantes de la parte baja de la distribución de los resultados sino más bien con qué se hace con ellos. Los países latinos tienden a facilitar la repetición de curso y eso le lleva a salir antes, se les expulsa del sistema”, añade Jaime Rivière.






miércoles, 3 de febrero de 2016

Las escuelas más innovadoras del mundo



¿Y en España? Aquí hay cuatro colegios innovadores, según este libro. Son el Centro de Formación Padre Piquer de Madrid; el colegio Montserrat de Barcelona; el colegio Santa María la Blanca de Madrid, y el centro público Mare de Déu de Montserrat, en Tarrasa (Barcelona).




Fuente: http://www.elmundo.es/sociedad/2016/02/03/56b117fa22601d906e8b45e5.html

martes, 12 de enero de 2016

Por qué el Príncipe George aprende con el método Montessori



El Príncipe George ha empezado esta semana a asistir a la escuela, y Kate Middleton y el Príncipe Guillermo han elegido el método Montessori para la educación de su primogénito.

El hijo de los duques de Cambrigde cursará sus primeros años lectivos en la Montessori School Westacre, una escuela que ofrece unos precios más modestos que otros centros londinenses y, además, se encuentra a pocos minutos de su casa en Norfolk.

Sin embargo, no son el precio ni la cercanía lo que ha hecho decidirse a los duques de Cambrigde por este centro, sino precisamente su método educativo. Aunque no son los únicos, ya que los fundadores de Google, Amazon y Wikipedia, Larry Page y Sergey Brin, Jeff Bezos y Jimmy Wales, también estudiaron bajo esta filosofía.

¿Qué ventajas ofrece respecto al modelo de las escuelas tradicionales?

La corriente Montessori, que debe su nombre a la pedagoga, antropóloga, científica y filósofa María Montessori, defiende una educación flexible en la que los niños absorban las informaciones que necesitan como si se tratase de esponjas, aprendiendo a hablar, leer y escribir de manera espontánea.

Es decir, que propone facilitar, desde el principio, un espacio de libertad donde se fomente el deseo natural de aprender y la capacidad de adaptación al medio.

Ángeles Pedrero, Presidenta de la Asociación Montessori en Málaga, explica que el objetivo de este método es el desarrollo pleno de la personalidad del niño: "Al final de su formación, este tiene que ser capaz de conocerse a sí mismo, de escoger lo mejor para él y de relacionarse con los demás de manera adecuada". En este sentido, Pedrero recalca la importancia de los maestros, que ejercen de guías durante todo el proceso. "Tienen que preparar un ambiente, físico y psicológico, donde acompañar al niño en su desarrollo, cuidando de cada uno de ellos pero vigilando también el bienestar común", añade la experta.

De la misma manera, un colegio Montessori presenta bastantes diferencias respecto a los tradicionales, como son la ausencia de aulas y asignaturas específicas, la intervención de dos docentes por grupo o la convivencia de niños de distintas edades para que aprendan unos de otros.

"En vez de aulas, los guías preparan ambientes donde se pueda trabajar con autonomía, sin exámenes y utilizando materiales concretos destinados a su desarrollo", cuenta Pedrero."El niño marca el ritmo de su aprendizaje, y no su edad ni sus notas", asegura la experta.

Por eso, la evaluación se realiza a través de la observación y el trabajo de los pequeños. "La misión de los colegios Montessori es que acaben convirtiéndose en profesionales que consigan alcanzar las aptitudes de liderazgo, toma de decisiones y capacidad de trabajo, requisitos extremadamente necesarios dentro de las sociedades modernas", señala Pedrero.


viernes, 1 de enero de 2016

Montessori - Los 3 niveles de disciplina

Disciplina en un ambiente Montessori

Cuando un ambiente Montessori es bien llevado, la guía tiene la difícil tarea de encontrar el balance perfecto entre la libertad y la disciplina. Es precisamente la base de la libertad y la estructura la que construye la disciplina en un niño.

De acuerdo con María Montessori si la disciplina se basa en la libertad y la disciplina debe ser necesariamente activa. 

No podemos considerar a un individuo disciplinado sólo cuando se lo ha reducido artificialmente al silencio o se le ha vuelto inmóvil. Este niño silencioso e inmóvil es, en realidad, un niño al que se le aniquiló la voluntad.

Llamamos a un individuo disciplinado cuando es dueño de sí mismo y puede, por lo tanto, regular su propia conducta cuando resulte necesario para seguir alguna norma de vida.

Muchas personas asumen que la disciplina es algo que debe ser impuesto desde fuera por un figura de autoridad, que debe ser obedecida sin ser cuestionada. En una ambiente Montessori la disciplina no es algo que se ejerce sobre el niño; tampoco se trata de una técnica de control del comportamiento.

El principal enfoque, en Montessori, se da en el lugar interno del control, que permite al individuo elegir el comportamiento adecuado porque resulta bueno para el y para la comunidad.

Montessori sostenía que la disciplina es “no un hecho sino un camino”. La verdadera disciplina viene de dentro y es el resultado del continuo desarrollo del crecimiento interno.

El niño debe desarrollar un orden interior a través del trabajo antes de que sea capaz de elegir y llevar acabo sus propios actos. Montessori encontró que a los niños se les otorga, a través de la libertad inherente en sus ambientes de trabajo, los recursos para que la autodisciplina sea revelada. La independencia no disminuye el respeto por la autoridad, al contrario, la profundiza.

Una de las cosas que más despertó su interés fue el observar que el orden y la disciplina están íntimamente unidas y resultan en libertad.


Niveles de obediencia


La disciplina presupone un cierto grado de obediencia. Antes de los tres años, el niño es incapaz de obedecer, a menos de que  lo se le pida corresponda con una de sus necesidades vitales. A esta edad, la personalidad todavía no esta formada en el nivel en el que pueda elegir obedecer. Montessori llamó a este nivel, el primer nivel de obediencia.

El segundo nivel de obediencia se alcanza cuando el niño es capaz de comprender los deseos de otra persona y las expresa en su comportamiento.
El objetivo de Montessori con respecto a la autodisciplina va más allá de esto y tiene que ver con el tercer nivel de obediencia al que llamó “alegre obediencia”. En esta etapa el niño ha interiorizado la obediencia, o mejor dicho, ha desarrollado la autodisciplina donde ve claramente el valor de lo que la autoridad le ofrece y se apresura a obedecer.

Esto no es obediencia ciega, sino una informada elección hecha por una personalidad que ha crecido en libertad y se ha desarrollado en su máximo potencial. Este nivel de obediencia o autodisciplina conlleva un grado de auto respeto que lleva al niño a respetar los derechos y necesidades de los otros. De esta manera puede aprender y crecer en la seguridad de una comunidad de individuos respetuosos.

Fuente:
http://www.montessori.org/index.php?option=com_content&view=article&id=230:the-montessori-approach-to-discipline&catid=27:articles-on-parenting-the-montessori-way&Itemid=42