miércoles, 19 de noviembre de 2014

La implicación de los padres en la educación escolar, clave de unas buenas notas

http://www.abc.es/familia-educacion/20141119/abci-educacion-participacion-familia-201411182116.html

EDUCACIÓN / INVESTIGACIÓN

La implicación de los padres en la educación escolar, clave de unas buenas notas

Día 19/11/2014 - 01.44h

El Consejo Escolar del Estado analiza los factores más relevantes en el éxito del rendimiento académico

El grado de participación de los padres en la formación académica de sus hijos está intrínsecamente unido a los resultados académicos de estos. Esta es la principal conclusión del estudio «La participación de las familias en la educación escolar» presentado ayer por elConsejo de Escolar del Estado, y que cobra según su presidente, Francisco López Rupérez, «especial relevancia en un contexto en el que se revela apremiante una mejora de la calidad del sistema educativo».
En concreto el informe —realizado a través de una amplia muestra de familias y de centros educativos españoles—, revela que las altas expectativas académicas de los padres sobre sus hijos, la supervisión de las tareas y deberes relacionados con la escuela, y la adquisición de hábitos lectores dentro de la familia, son factores que influyen muy positivamente sobre el rendimiento escolar de los alumnos, independientemente de la etapa educativa.
En este sentido, indica María Castro, de la Universidad Complutense de Madrid y una de las investigadoras del informe, «muchas veces el éxito escolar tiene más que ver con unoshábitos familiares positivos como son el hecho de dedicar casi todos los días tiempo a conversar y realizar juntos de forma habitual una comida principal, y con supervisar la tarea escolar, pero no estar siempre encima».
Igualmente el sentimiento de pertenencia al centro, la accesibilidad del profesorado y la participación de los padres en las actividades que lleva a cabo la escuela son variables que se asocian de forma positiva con los resultados académicos. «Es una especie de círculo vicioso, donde el sentimiento de pertenencia estimula la participación y a su vez la participación genera sentimiento de pertenencia», explica López Rupérez.

El perfil de las familias

El perfil de participación de los padres muestra dos tipos claramente definidos. El primero corresponde a familias que muestran una alta implicación en el ámbito escolar, que mantienen una comunicación frecuente con el centro, que presentan un mayor sentido de pertenencia al mismo y que muestran un mayor interés en la formación de sus hijos. El segundo corresponde a padres con una participación meramente formal, menor sentimiento de pertenencia al centro y con unacomunicación menos fluida con sus hijos.
«Se ha detectado que los padres más participativos poseen mayor nivel de estudios, particularmente la madre, mayor número de libros en casa y de recursos que favorecen el aprendizaje, y más medios económicos destinados a la educación de sus hijos», señala el presidente del Consejo. Además, añade, «tienen edad más avanzada y nacionalidad española». Por el contrario, concluye, «los padres con menor nivel de participación presentan, entre otras cosas, niveles más bajos de estudios».

sábado, 20 de septiembre de 2014

Si se te dan mal las matemáticas, échale la culpa a tu madre

http://www.abc.es/sociedad/20140920/abci-malo-matematicas-utero-materno-201409191831.html

Los niños cuyas madres tuvieron niveles bajos de la hormona tiroxina presentan el doble de probabilidades de tener un mal rendimiento en aritmética

La hormona tiroxina, que pasa de la madre al bebé en el útero, es crucial para el desarrollo del cerebro, pero muchas mujeres embarazadas tienen niveles muy reducidos de la misma. Los niños cuyas madres tuvieron niveles bajos de dicha hormona presentan el doble de probabilidades de tener un mal rendimiento en aritmética
Así lo asegura un estudio realizado por especialistas del Centro Médico de la Universidad VU en Amsterdam a casi 1.200 niños en el proceso desde el vientre materno hasta que iniciaron sus estudios escolares, recoge Daily Mail.
El estudio, dirigido por el médico Martijn Finken, consistió en medir los niveles de tiroxina de distintas madres durante 12 semanas del embarazo y compararar los resultados con las puntuaciones de los niños en las pruebas aritméticas y de lenguaje a los cinco años, a través de sus niveles de la hormona en cuestión.
Aquellos niños que fueron expuestos a los niveles más bajos de tiroxina en el útero tenían 90% más probabilidades de tener las notas más bajas en clase de matemáticas durante la época escolar. Curiosamente, los niveles hormonales no estaban vinculados a las puntuaciones de los niños en las pruebas de vocabulario y habilidad con el lenguaje.
«Esto puede ser debido a que nuestras habilidades lingüística son resultado más de nuestra educación mientras que nuestra capacidad matemática es un resultado más directo del desarrollo de nuestro cerebro», agregó Finken.
El médico, que confirmó que seguirán analizando si estos problemas persisten en la edad adulta, añadió que «puede ser posible hacer frente al problema, simplemente testando las hormonas de las mujeres al comienzo del embarazo y dando suplementos de tiroxina a quienes los necesitan».

La solución, aumentar el consumo de yodo

Estos suplementos, según Finken, «muchas veces no se dan con la suficiente antelación. Las mujeres deben tomar las tabletas en las primeras cuatro semanas de embarazo». Precisamente, la falta de suplementos de la hormona son necesarios durante el proceso de gestación ya que «al principio del embarazo, el feto todavía no es capaz de producir su propia tiroxina», afirmó el médico británico Juan Lázaro.
El problema generalizado de la escasez de la hormona radica en la falta de yodo en la dieta. «El yodo, que se encuentra en la leche y el pescado, es el ingrediente principal de la tiroxina por lo que es recomendable consumirlo durante el embarazo, aproximadamente de 100 a 150 microgramos al día», agregó Lázaro.

domingo, 15 de junio de 2014

El niño 'pasante' en el cuartel general de Facebook

http://www.elmundo.es/cronica/2014/06/15/539c4d7d22601d5b408b4575.html



Tiene 16 años y ya es el "rey" del futuro por su don con ordenadores
'Mis padres pensaban que estaba jugando'. Gana mucho más que ellos

Michael Sayman ha entrado en el cuartel general de Facebook en San Francisco, becado por el creador de la empresa.

A los 16 años, Michael Sayman es un chaval que ha llegado más lejos que los demás de su edad. Empezó con 13 y su carrera no para. Ya ha desarrollado nueve aplicaciones para Apple, tras ejercitarse en unas 40. Un ejercicio que lo ha llevado a la primera fila de la informática mundial.

Esta misma semana ha comenzado una pasantía en el cuartel general de Facebook en San Francisco como desarrollador de aplicaciones y contenidos, con lo cual pretende darle una estructura profesional a lo que es un don natural, que de entrada sorprendió a su familia que no tienen nada que ver con el tema. Los Sayman vinieron a Estados Unidos desde Perú hace 20 años para dedicarse a la gastronomía en Miami.

Lo de Michael comenzó hace tres años, cuando sorprendió a todos con el diseño de una aplicación de un popular juego de vídeo. La colgó en iTunes y el dinero comenzó a ingresar a su cuenta. «El primer día entró un dólar, después 10, 20 y 40. Fue cuando me di cuenta de que tenía algo entre manos», recuerda en una conversación con Crónica, sentado en la cama de su cuarto y desplegando una sonrisa que jamás se borra de su rostro.

En pocas semanas tenía ya otras dos aplicaciones colgadas y, de repente, comenzó a ganar más dinero que sus padres, una familia que vive alrededor de El Pollón, un popular restaurante del oeste de Miami. «Es que no podía creerlo. Mis padres fueron los primeros sorprendidos. Esto ha cambiado la vida de nuestra familia», recuerda. De las 40 aplicaciones que ha diseñado, las nueve que ha vendido se han distribuido en más de 1.200 ejemplares.

«Mis padres pensaban que estaba jugando», agrega. Pero no fue así. Su éxito es tal, que hoy Sayman contribuye directamente a los gastos de su casa, ha pagado parte de los costos del Colegio de Belén, la famosa escuela de la elite de Miami, donde se acaba de graduar. «Mis compañeros de clase saben que hago algo, pero no qué», explica. El adolescente es ya famoso en el ambiente informático y su destreza de programador ha llegado lejos. Se hizo amigo de Mark Zuckerberg, el creador de Facebook, y el presidente de Apple, Tim Cook, le echa el brazo por arriba y añora tenerlo trabajando a su lado desarrollando las aplicaciones que él le vende.

«Lo de Mark fue una pasada. Un día su secretaria me mandó un correo y me dijo: "Mark quiere conocerte". Yo le pregunté: "¿En serio?". No me lo podía creer. ¿Cómo supo de mí? Cuando lo vi no lo conocí de inmediato. No tiene una oficina, trabaja detrás de un ordenador en medio de los demás, tenía los pies arriba de la mesa. Es un tío normal, corriente, como cualquier otro que trabaja allí. Me dijo: "Hola Michael, soy Mark". Y me llevó a conocer las instalaciones de Facebook. Aquello es el sueño de cualquier niño. Tiene restaurantes de todo tipo, no cuestan nada. Dentro se desplazan en bicicleta. Es una pasada. Parece que la gente estuviera jugando, pero está trabajando de verdad, porque Facebook es una plataforma muy compleja. Me invitó a pasar tres meses a su lado», cuenta a Crónica prácticamente con un pie en el avión que lo lleva a San Francisco.

'Mi plan: Divertirme'

De momento, el joven no sabe que hará exactamente en Facebook. Espera que su amigo Mark le diga, pero le gustaría dedicarse a algo relacionado con la conversión de la plataforma al ambiente móvil y su aplicación al sistema operativo OSX de Apple. Por algo recibe a Crónica con una camiseta azul que tiene escrito «The Joy of OSX», algo así como «la alegría de OSX». «Mi plan es definitivamente divertirme», asegura.

Es que Michael Sayman es un chico como muchos de su edad. Le gusta pasarlo bien con sus amigos, es un fanático del cine, tiene uno literalmente a 50 metros de su casa, pero de momento no piensa mucho en novias. «Hay que trabajar». Como tampoco tiene planes de ir a la universidad. «No digo que no vaya, pero no por ahora. Ahora quiero concentrarme en la programación porque esto es un mundo que se desarrolla muy rápido y hay que estar atento a todo». Presionado, admite algo: «Si voy a la universidad será para estudiar ingeniería de ordenadores».

Aún así tiene ideas muy claras sobre cómo proyectarse, partiendo de su propia experiencia. Por ejemplo, hasta ahora el chaval no entiende la fría reacción de los maestros de su colegio corrió la voz de que había un pequeño genio entre ellos. Sayman no reclama que no le hayan prestado atención ni se le han subido los humos a la cabeza. Sino que le chocó que sólo sus compañeritos de clase lo felicitaran por su éxitos. «Mi colegio no reaccionó como esperaba, todos mis amigos se interesaban por lo que estaba haciendo, pero la administración, no. Fue como si no les importara», desvela. Es el único momento de la conversación en que la sonrisa desaparece del rostro.

Sin entrar en grandes profundidades, Michael aventura una explicación. «Es complicado decir esto, pero creo que se debe al hecho de que sea algo nuevo, ellos están concentrados en lo más común y conocido, como formar abogados, doctores, ingenieros, cosas así. Lo de la informática es un mundo nuevo para ellos y no saben muy bien cómo enfrentarlo», dice, haciendo un gesto de incredulidad con las manos.

Y rápidamente agrega: «Pertenezco a una generación que sólo ha trabajado o estudiado con ordenadores. Esa gente no entiende que los cursos que nos dan no son suficientes, no enseñan a los chicos a programar. Si los chicos supieran o aprendieran a programar serían de inmediato contratados por Google. Mi colegio debería aprovechar eso». Lo más curioso, apunta, es que tienen las herramientas. La escuela ha distribuido entre los profesores de su curso una veintena de iPad's. «Los tiran y no los usan. Todos mis amigos tienen iPad, ¿te imaginas que lo supieran usar mejor?». El propio Michael tiene dos, uno en cada esquina de su cama que utiliza para divertirse, estudiar y programar.

«Te explico mejor. Si los chicos no están aprendiendo a hacer un código para el iPad, el iPad no sirve rigurosamente para nada. Hacer una aplicación es siempre una forma de volver a aprender lo que has aprendido y mejorar. Estar jugando con él todo el tiempo no sirve para nada. Hay que aprovechar más ese aparato que hace de todo y si los maestros usaran el iPad sabrían hacer aplicaciones y enseñarlo», reflexiona.

Para él, más que la falta de aprendizaje, lo preocupante es que la tecnología todavía no llega a dónde debe llegar. «Aún no se lo he dicho, pero creo que voy a tener que decirle a Mark que no se está usando mucho la nueva tecnología. Se inventan muchas más aplicaciones y programaciones de lo que se enseña a los chicos a usar las herramientas. Todavía hay mucho miedo por ahí a lo novedoso», subraya.

Es un tema que se nota que le apasiona porque se extiende en una serie de explicaciones que dejan la idea de que lo de él es mucho más que una aplicación o un programa de ordenador, sino el desarrollo del mundo que las nuevas tecnologías han creado. «A mí la idea que me da es que a veces los maestros tienen miedo de que los alumnos sepan algo más de lo que ellos saben. Es por eso que hice el club». ¿Un club, qué club? «Un club de ordenadores y tecnología con mis amigos en la escuela. Les enseño las programaciones. No hay que detenerse sólo porque no haya maestros que nos enseñen. ¿No te parece?», inquiere.

Michael no necesita de grandes recursos para trabajar y diseñar sus aplicaciones. Le basta un ordenador portátil, otro de mesa y sus dos iPad. Lo demás, es una cuestión de ideas. «A veces las ideas me vienen pero tardo en arrancar y demasiado en terminarlas. Pero lo cierto es que hace tres años no sabía nada y lo hice». ¿Cómo? «Pues leyendo en internet cómo se hace una aplicación. Está todo allí, sólo hay que buscarlo, todo lo demás es imaginación, antever el futuro».

Dentro de 10 años

«No sé dónde voy a estar en 10 años. Sólo sé que en 10 años vamos a tener coches que se conducen solos y necesitamos muchas aplicaciones. Pero sobre mi carrera, no sé que pasará conmigo. A lo mejor mi vida estará más controlada porque, la verdad, es que ahora es una locura», vuelve a lanzarse a toda carrera en un intento para dejar claro su pensamiento.

Es una vida tan loca que en las últimas semanas le sigue continuamente un equipo de la cadena Univision que filma todos sus pasos para un documental. Incluso su conversación con Crónica. ¿Se siente famoso? «La verdad no he pensado en ello, pero me entrevistan mucho y casi siempre no se que decir. Pero me gusta explicar las cosas». ¿Qué es lo peor de ganar dinero? «Me tengo que habituar a cosas nuevas. Como los líos con Hacienda. Todo eso es muy complicado para mí. No los entiendo muy bien. Vamos a ver». Así es, aún no ha ido a la universidad y Michael ya paga impuestos.

Y al final de su primer día de trabajo al lado de Mark Zuckerberg envió un tuit que da una idea de lo que le espera. «Primer día en Facebook y cuatro juegos ya sobrepasaron la marca histórica de 500.000 usuarios». Es el futuro y el chaval lo sabe. Y pensar que cuando todo comenzó sólo tenía 13 años.


lunes, 2 de junio de 2014

Colegios innovadores: Ritaharju School

Tecnologia y espacios abiertos
El Ritaharju School, ubicado en el norte de Finlandia, hace parte del programa Microsoft Innovative Schools Program, que ayuda a colegios líderes de su región a acoger modelos educativos innovadores y a implementar la tecnología de manera adecuada en su currículo académico, para apoyar el desempeño de los profesores y mejorar el proceso de aprendizaje de los estudiantes.
La innovación del Ritaharju School se basa en proponer un ambiente de aprendizaje acogedor: cuenta con un ‘Centro Comunitario’ donde los alumnos pueden encontrar mesas de billar o de ping-pong. El objetivo es convertir al colegio en un espacio menos acartonado, donde los estudiantes pueden pasar un rato agradable compartiendo con sus compañeros y, al mismo tiempo, aprendiendo. También tiene ‘Espacios de Aprendizaje Abiertos’: las aulas de clase tienen paredes corredizas que facilitan el trabajo colaborativo.
El enfoque académico del Ritaharju School se basa en integrar la tecnología de manera natural en el currículo de los estudiantes, con el fin de potencializar las habilidades propias del siglo XXI, como manejar herramientas de estudio en la nube o aprender a buscar contenido multimedia que apoye la lección. Adicionalmente, el colegio ha dispuesto un salón con videojuegos, donde los niños pueden divertirse y compartir, especialmente en días de invierno donde se dificulta el desarrollo de actividades al aire libre.





Innovar

5 consejos para innovar

Ser diferente, partir de ideas existentes y crear valor a coste cero son algunas de las claves para potenciar la innovación

ideas innovar
¿Cómo surgen las grandes ideas? ¿Qué hace que algunas empresas consigan lanzar productos revolucionarios y otras se mantengan en la senda gris? ¿Cuáles son las claves de la innovación? Esteve Almirall, profesor de ESADE y experto en innovación y big data, explica que hay 5 ejes centrales para impulsar la innovación en las empresas.
1. Ser diferente
Competir sólo con los precios o la productividad no es sostenible a largo plazo. La clave para competir en el mundo actual no es hacer las mismas cosas mejor, es arriesgarse a hacer cosas diferentes que no hace nadie.
 
2. Partir de ideas existentes
Innovar no siempre implica empezar desde cero. Salir fuera y buscar ideas en el exterior, más allá de los límites de la empresa, te permite partir de proyectos que están medio hechos e innovar más allá de la idea presente. Al tratarse de ideas que ya han sido testeadas, tu riesgo de mercado se reduce y puedes sacarles un mayor rendimiento de manera más rápida y a menor coste.
 
3. No basar la innovación en I&D
Muchas veces igualamos innovación con I&D porque es la manera más fácil de medirlo. Innovación no es sólo I&D. Hay empresas que han invertido grandes cantidades de dinero en investigación y hoy ya no existen. Apple es un gran ejemplo de por qué no hay que basar la innovación en I&D: sólo destinan un 2,8% de su investigación a innovar.
 
4. Encajar en el mercado
La clave no está en invertir más en investigación, sino en encontrar las vías para encajar en el mercado y cubrir las necesidades de los usuarios. Por más que innovemos, si la idea no encaja con las necesidades de los usuarios, está condenada al fracaso.
 
5. Crear valor a coste cero
¿Por qué se habla tanto de modelos de negocio ahora cuando hace 50 años nadie hablaba de ellos? Porque antes crear valor tenía un coste. Las nuevas tecnologías nos están permitiendo crear valor a coste cero o con una inversión mínima que antes era impensable.